Hoy miramos a los “olvidados”
Aquellos que no tuvieron un lugar visible en la familia pertenecen al sistema y tienen influencia en la familia. Se trata de quienes no estuvieron presentes, por la razón que sea: hijos abortados o fallecidos prematuramente, excluidos, culpables o víctimas. Parecen olvidados o borrados, y sin embargo siguen actuando. Porque todos pertenecen al sistema – seamos conscientes de ello o no. A menudo más de lo que podemos imaginar.
La paz comienza con el reconocimiento
“Ver a los excluidos – reconocer su destino. Eso trae paz a toda la familia.”
A veces sentimos un peso en nuestra vida o en la familia sin saber exactamente de dónde proviene.
Vínculos inconscientes
En las constelaciones familiares se muestra una y otra vez: incluso si no estaban visibles o presentes, permanecen profundamente vinculados. Buscan ser escuchados y nos recuerdan que nadie desaparece simplemente del conjunto.
Una mirada que nos fortalece a todos
En la vida diaria perdemos de vista esta ley – por las muchas exigencias, por asuntos propios o por aquello que queda oculto a nuestra mirada. Por eso es tan importante recordarlo juntos una y otra vez. Para cada uno de nosotros puede ser una ayuda valiosa y fortalecedora volver a dirigir la mirada hacia esto – sin importar lo avanzado que esté ya nuestro camino. Precisamente en las constelaciones familiares se ve lo sanador que es abrir una y otra vez esta mirada.
Su carga sigue actuando
Mientras no sean reconocidos, los descendientes suelen llevar inconscientemente su destino. Con amor cargan con algo que no les pertenece – y se preguntan por qué su vida parece tan pesada. Así caen en una carga que afecta a las relaciones, bloquea su propio camino y oscurece la vida.
La paz llega al volvernos hacia ellos
Bert Hellinger mostró: la paz llega cuando nos volvemos hacia estos excluidos – sin juicio, sin justificación. Cuando podemos decir en silencio, desde el corazón:
“Te veo. Tú también perteneces. Tu destino permanece contigo – y yo te lo dejo.”
La transformación
En ese momento algo cambia. El olvidado puede volver al conjunto. Encuentra paz – y nosotros quedamos libres para vivir nuestra propia vida con más ligereza.
Reflexión para la vida cotidiana
Si alguien de tu familia viene a tu mente y no tuvo un lugar, haz una pausa y di suavemente para ti:
“Te veo. Tú perteneces”
Matthias Posch
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